Antes de plantar hay diagnóstico de suelo, acuerdos con quien administra el terreno y una estimación honesta de cuánto tarda en verse un cambio. Esta página describe ese recorrido paso a paso, incluidas las etapas que dependen del clima, los permisos provinciales y el financiamiento disponible.
Antes de sumarte a un operativo o pedir una evaluación, conviene aclarar los límites del trabajo. No intervenimos cualquier terreno, no prometemos plazos cortos y no reemplazamos a los organismos oficiales. Estas son las condiciones que aplicamos en cada etapa.
Método de trabajo
Desde el diagnóstico del terreno hasta el seguimiento a cinco años, cada fase tiene responsables, plazos y criterios de evaluación. Acá se detalla el orden real de trabajo y qué se puede esperar en cada tramo.
Marzo 2019
Antes de plantar cualquier especie se toman muestras de suelo, se releva la cobertura existente y se identifican los sectores con erosión activa. El informe incluye pendiente, tipo de sustrato y presencia de herbivoría, datos que definen qué se puede restaurar y qué no.
Agosto 2020
Las especies nativas como lenga, ñire y coihue se cultivan durante dos temporadas antes de salir a campo. El vivero trabaja con semilla local recolectada en otoño, y cada lote queda identificado por procedencia para poder rastrear su desempeño después del trasplante.
Noviembre 2021
La plantación se hace en primavera, con mallas de sombra y cerramientos perimetrales en los sectores más expuestos. No se planta en cualquier lugar: se priorizan las laderas con retención de humedad y se evitan las planicies donde el viento seca el plantín en pocas semanas.
Abril 2023
Se mide qué porcentaje de plantines sobrevivió, con qué altura y en qué condición sanitaria. Este dato es el que realmente importa: la cantidad plantada no dice nada si la supervivencia es baja. Los resultados se comparten con guardaparques y con las comunidades involucradas.
Octubre 2024
A los relevamientos de vegetación se sumó el seguimiento de caudal, turbiedad y temperatura en arroyos de la cuenca. Los datos permiten ver si la restauración está teniendo efecto sobre la retención de agua y no solo sobre la cobertura vegetal.
Enero 2026
Con cinco temporadas de datos se revisan las especies que mejor respondieron, los sectores que conviene abandonar y las técnicas que hay que corregir. El plan de restauración se actualiza con esa información y se publica para que otras iniciativas puedan usarla.